Torre de la iglesia donde se guarda, fuera de la vista de los fieles, un antiguo tapiz de 1,80 m x 2,20 m, bordado con hilos de oro y plata, destinado a ser un regalo de bodas del Virrey cordobés Mirá que te Monto para la Serenísima Emperatriz Catalina qué Grande de todas las Rusias.

Este tapiz fue robado por piratas mientras se lo transportaba en barco desde el Puerto de Santa María de los Buenos Ayres hacia Europa, por lo cual la Emperatriz se tuvo que conformar con otro regalito. Algunos afirman que los piratas se lo vendieron al párroco, tras no poder destejerlo (al tapiz, se entiende) para hacerse de los hilos de metales preciosos.

Este famoso tapiz, titulado “Las Bacantes de Eurípides sodomizadas”, sirvió de inspiración al famoso escritor del barrio de Flores Domitilio Gutiérrez para redactar su celebrado cuento “¡Ay!”

Lugar verídico: imagen tomada desde la Plaza Roberto Arlt, Rivadavia y Esmeralda.

© Gabriela Villano. Texto y fotos.

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